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miércoles, 15 de abril de 2020

¿Cómo "preservar" prácticas comunitarias?


Hará un par de días se desató una polémica alrededor de lo que puedo simplificar, más o menos en dos posturas en torno a cómo "preservar" prácticas comunitarias. De entrada diré que las posturas "salvacionistas" no me agradan, porque implican una postura implícita que juzga al "preservador" como "incapaz" de mantener "SU" legado, y que sólo el Ballet, el Grupo folclorista urbano, la Institución de Política cultural o de Investigación pueden hacerlo por él: ¡Pobres indios, como son pobres no pueden mantener sus tradiciones! Sniff Ya no andan de calzón de manta. La otra, la "patrimonialista", que pone todo a la venta y piensa que al poner al sujeto a promover su marca con ello le "da trabajo", es igual de racista:- ¡Ándele mi'ja, báilele al señor en el tubo!. 
            Ora, pensar que si los mediadores (funcionarios, investigadores, folcloristas, gestores) son o se asumen como parte étnica, en automático, ya hay tras de ellos una moralidad intachable y una conducta ejemplar, es ingenuo: perro si come xolotl; pues todos, hasta San Juan Pablo Segundo... te quiere todo el mundo, tenemos intereses y algunos francamente oscuros. 
           A lo largo de unos 15 años de andar de "promotor", gestor y actor de la cultura...folclorizando músicas, me he percatado de que no hay nada "muerto", que toda práctica tradicional se transforma, hiberna, muta, y si una comunidad lo desea, se mantiene, con, sin y a pesar de la "ayuda" de instituciones, investigadores, promotores, gestores y bien intencionados. 

             Una investigación no "salva", ni "preserva", tan sólo "registra" la situación de una práctica cultural (sea la que sea, artística, económica, social, política o imaginaria); con el tiempo puede ayudar como "incentivo", "inspiración", "fuente de documentación", de una comunidad que decide "preservar", "resignificar", o "inventar" una práctica, como sucedió con la Guelaguetza, el Paseo del Pendón, el Año Nuevo P'urhépecha, o los Encuentros de Pueblos Negros, detrás de todos ellos hay "investigaciones", "folclorizaciones", adecuaciones y apropiaciones, pero al final un grupo propone y, más o menos, una comunidad, un pueblo, una etnia deciden si lo acepta o no, y aunque ahora haya invocaciones a los "antiguos dioses", la gente sigue pensando en el poder de San Juan, de Santiago y la Virgen, no de Tata Jurhiata. 
               El que esto ocurra no anula la necesidad de "conocer", "investigar", "documentar", o "proponer" que tiene la Academia, porque, lamentablemente, no se creó para servir a los de abajo, sino a los de arriba; aunque en nuestra declaración de principio consideremos al materialismo histórico como filosofía, cuando menos en conciencia, podremos decir que algunos individuos en la universidad si hacen cosas útiles. 
Male Kimberly
Male Kimbrely con La Deda
           Las Universidades Interculturales, por ejemplo, son creación del Estado Mexicano, en periodo de Vicente Fox, pero cumpliendo condicionantes del FMI, BM y OEA, porque si no, no fluyen los préstamos. De entrada se buscó evitar que las Universidades Interculturales se convirtieran en espacios controlados ideológicamente por las izquierdas, para ello se estipuló que cada ciclo se cambiaría de profesores y así ha sucedido, incluso ya les viene la andanada a ésta 3 generación de la Academia, comenzando por Gestión y seguirán los demás, incluido Arte y Patrimonio. Renovarse o Adiós contrato colectivo... Las propias universidades estatales están a punto de transformarse, o cerrar, no falta poco para que la "centenaria" UMSNH colapse, y sin el sindicato, todo se hace out sourcing, "investigación bajo demanda", así que si quiere usted hacer la Historia del Aguacate en chino, pa' poder vender el producto en Asia, pos ándele, a concursar. Ahora la política de Responsabilidad Social Universitaria busca que haya una mayor vinculación con la sociedad, lo que se traducirá no en dinero sino en pasar a los sectores sociales el costo de los estudios de la universidad, sobre todo los sociales. Las investigaciones sirven, fundamentalmente, para quien los hace, les dan un grado, cierto "prestigio", un reconocimiento familiar; si se editan, puede que deje dinero a los libreros de viejos, que compran los ejemplares en 5 pesos y los revenden en 100; pero ni los editores, y menos los autores, verán dinero de los 500 o 1000 ejemplares publicados como resultado de una investigación, tal vez la institución tenga una justificación y el autor la satisfacción de firmar algunos ejemplares y dedicarlos a los amigos....
                 ¿Y dónde quedan las comunidades? Bueno, pues esas no se van a ir, a menos que ya estemos en el área estratégica de los megaproyectos de inversión que están creando el Plan Puebla-Panamá. Así que mientras no las corran, mantendrán unos años más la orquesta, pero no mucho, al morir la generación de autoridades que la saben apreciar, las nuevas autoridades requerirán a las bandas o a los conjuntos versátiles, que entraron hace 30 años y parece que se afianzan en el gusto p'urhépecha actual. La coyuntura actual permite a la banda ser "más popular" y a los músicos les abre campos de trabajo fuera del área intercultural o territorio etnizado; pero la moda está en su ciclo de declive, como lo muestran las combinaciones del Bandeño. Ahora comienza la tecnopirekua y los grupos versátiles, tipo Kenda, muestran la popularidad de las formas del star system en el sistema aspiracional p'urhépecha, y los pueblos indígenas no limitan la posibilidad de estar en él, El venado azul brincó por ahí...y sigue en el mainstrem. Ahora aparecen los slams del rap en lenguas originarias que saltan del español, al spanglish, al pureñol, pronto al puringlish, y que abren de nuevo posibilidades a los idiomas originarios, pero también a los cross over. Cuando la generación de estos MC llegue al poder en el gobierno comunitario ¿qué músicas contratarán? Así como la guitarra sexta desplazó a la tuá y al ts'ïrimchu, y ahora es desplazada por las eléctricas, o cuando menos por las electroacústicas (que se hacen en Paracho), ¿Por qué el Rap no lo haría con la Uandakua, o será otra unadakua?.... ¿Y el estudio de los chirimiteros? Guardado con las chirimías...para cuando se ocupe, porque si se ocupa, vive...Nomás púchale play loco!! ¿Quién canta Súmakua Tsitsiki reload?

(30 de junio de 2017)

Un reto para la SECUM, a ver si contratan a Los Galleros de Jungapeo


Ayer conocí a Los Galleros de Jungapeo en el aniversario de la radio de la CDI la XETUMI. Son muy buenos, pero como todos los músicos de rancho, con humildad se presentaron pidiendo disculpas antes de mostrar su maestría. El evento de aniversario se hizo con un apoyo económico mínimo de parte de la CDI, los municipios de Jungapeo, Ocampo y Tuxpan, quienes dieron de “comer” carnitas con frijoles, cada día, a razón de puerco por día. El resto de la organización, desde las cocineras, a los del sonido, el señor que hacía aguas frescas para regalar por botes de 200 litros en cuestión de minutos, es de la propia audiencia, convidadas a participar en un Consejo Ciudadano que vela por los derechos de las audiencias, de tal manera que consideran propia su radiodifusora, lo que debería suceder con todos los medios públicos y las instituciones de gobierno. La gente, asoleada pero entretenida escuchaba a los músicos de la región, la mayoría de los cuales no han tocado en Morelia en espacios de cultura. Mientras esperaban había cordialidad, algunos discretamente tomaban cerveza o cubas de tequila, para animarse y de manera cordial invitaban a los que iban llegando, mientras esperaban su turno de subir al escenario: no importaba que unos era jñatjo (mazahuas), hñätho (otomís) o “terracalenteños” de las cañadas que bajan hacia el Balsas; estuve muy entretenido, y creo que las dos mil personas que había ahí, más los que escuchaban la transmisión no sólo en Michoacán y el Estado de México, sino en Guanajuato, Querétaro e Hidalgo también lo estaban. Al llegar a Morelia me di cuenta que se había realizado el Primer Festival de Música Tradicional Michoacana, con participantes de primer nivel, aunque son los de siempre, así que me “prendí” y publiqué:

“Los mismos gastando un presupuesto federal en Morelia... para no regresarlo... como suelen hacerlo, y los verdaderos músicos tradicionales cantineando y pasando hambres..... Reto a la SECUM a que haga un Festival donde no intervengan los grupos trillados...u otros de flocloristas... Nada de Chaneques, Maracumbe, Gusto por el son, Uapanekua, ni Kústakua... lo digo porque van a decir que les pido chamba para mis amigos y que “estos son los buenos”; pero no es así...

Vayan a los mercados, métanse en las fiestas, vayan más allá de Uruapan, bájense de las camionetas... ¿NO existen el Oriente de Michoacán, la Costa, y Los Balcones?.. De que los hay los hay y algunos tocando en Morelia....éso si...no tienen RFC, no dan Factura, no tienen guatsap, ni feis, ni amigos en las direcciones de la SECUM para tomarse fotos... Ah Claro, se me olvidaba, "NO FIAN" porque ellos viven de la música no de sus otras actividades  ... ¿Le entran al reto?
           Desde que tengo interés en este asunto, que data del año 2001, no he visto a un grupo del IMC o de la SECUM que no conociera previamente, incluso muchos de los que ellos "promocionan", son grupos a los que pedimos directamente que apoyaran. Me parece que la "investigación", o el "trabajo de campo", la búsqueda equilibrada de apoyos a los Artistas Tradicionales de las diversas regiones del estado NO existe en los eventitos de la SECUM.
            Un ejemplo, quien ha visto una Kuinchekua ya las vio todas; luego me da risa porque en los 80, cuando estaba en la prepa el SMRTV grabó alguna y puedo asegurar que siempre son los mismos, son los grupos que "trabajan con la SECUM"; los que saben que: si se levantan y critican, pues los ponen en la lista roja y no les vuelven a dar trabajo, por eso no los puedo criticar a ellos, al fin de algo tienen que comer, y puesto que el gran empleador de los artistas michoacanos es el Gobierno del Estado, a través de sus Secretarias, y los gobiernos locales, sobre todo los Ayuntamientos; pues es difícil pelearse con ellos y querer hacer arte, no se diga vivir de ello. Por eso no funcionan los llamados a la organización y la manifestación de aquellos a quienes les adeudan, porque saben que si los colocan como "cabecillas" del movimiento quedarán fuera del presupuesto y ahí sí, los empleados con base y sindicalizados obran como gremios con coto de poder y están dispuestos a aniquilar cualquier crítica que vaya hacia ellos. Cualquier artista que critica seria y públicamente a la institución queda fuera del presupuesto, primero mediante el del rechazo a las propuestas de colaboración, o la negación del acceso a los propuestos, la fiscalización amañada para que el artista no "compruebe" los proyectos y sea "vetado" formalmente de premios, convenios, apoyos. Ante la crítica, la burocracia cultural, que está muy mal preparada, a pesar de que les implementaron sus licenciaturas y maestrías de gestión cultural, reacciona emocionalmente, defiende su coto de poder en lugar de aceptar los errores y optar por cambiar, mejorar la planeación, involucrar a especialistas y gestores comunitarios en la creación de acciones y presupuestos participativos. A eso se deben la "eventitis", a que piensan que la labor de la SECUM es crear chambitas para emplear a los hambreados artistas (y no lo digo en sentido peyorativo, sino en el de la realidad) y hacerlos bailar por el huesito, en lugar de construir acuerdos con la Sociedad Civil y las ONG's, pues esas se quedan, independientemente de los partidos en el poder, como lo hace también la burocracia cultural, que pasa de sus bases a puestos de confianza y luego regresan a sus puestos. La SECUM debería centrarse en generar procesos de más largo alcance formar públicos y los eventitos no lo van a hacer por arte de magia.
       Por otro lado, apenas empieza a surgir una incipiente industria cultural "independiente" que desde sus bolsillos propone apoyos mínimos, pero valiosos por lo que representan, a los creadores en los espacios llamados "culturantros", donde es lamentable que sea el consumo de alcohol lo que sostenga las propuestas.
                 Las fundaciones Cinépolis, Fame y otras de las familias de la élite, normalmente generan recursos para las familias de la mafia cultural que manejan los festivales internacionales (los Bernal Macouzet y los Vega son un claro ejemplo de opacidad), los cuales casi siempre contratan artistas en el extranjero y se pagan viajes para hacer "scauting". Así que para los artistas locales las cosas son difíciles, pero además, para los artistas tradicionales en espacios rurales las cosas son peores en muchos sentidos, y le sigo en mi espacio...”
              Este exabrupto justo es porque se gastaron 207 mil pesos en dos días, en tanto, en el evento que viví, duró tres días y no costó más de 50 mil pesos (claro sin contar el trabajo regalado) y tuvo una asistencia de 3,000 personas (espero que ése número sea ínfimo con el que se reunió en la plaza Ocampo). Es muy probable que los asistentes al evento de la plaza Ocampo, salvo los transeúntes, todos hayan ido por el cartel, ya conocían a las agrupaciones, porque son amantes de las artes tradicionales, o son de su región, vecinos, parientes y tocan las músicas que les recuerdan a su matria. No creo que haya habido un conteo, ni alguna encuesta al finalizar el evento, o algunas entrevistas para identificar si las acciones están cumpliendo con los objetivos.     
               La cuestión no es sólo preguntarnos ¿por qué estos y no otros? No se trata de cuestionar la valía de unos u otros artistas, sino preguntarnos ¿por qué no hay planeación en éste campo? ¿Por qué los pocos recursos se gastan en festivales en Morelia, donde ya hay públicos y no en los espacios locales, donde no los hay, por más que lo supongamos como “natural”? ¿Podríamos hablar de inexperiencia, cuando se supone que los jefes de departamento y demás autoridades son designadas justo porque “conocen” en lo que van a trabajar? Así que los encargados de administrar los recursos públicos, en teoría, además de poder llevar la contabilidad, el registro de cómo se gastan los recursos, deberían primero generar planeación con objetivos claros en los ramos que están bajo su directriz. 
              Un jefe de departamento o un director debe conocer sobre lo que el rótulo de su oficina pregona; ayudar a que el Plan de Desarrollo Integral de Michoacán 2015-2021 se cumpla es vital, porque, es al ejecutivo a quien le deben el puesto (no seamos ingenuos y pensemos que es gracias al pueblo que elige con su voto el “mejor” plan y a su ejecutor). En ése sentido toda acción debe estar en concordancia en algún punto con el plan y debe, de alguna manera medir el impacto; pero parece que con que salga la nota periodística basta. No creo que algún director o jefe de departamento hay hecho público los avances en los informes que, en teoría, periódicamente entregan y con los cuales se nutre el informe de gobierno; porque tendrían que decir: Nos han fiado varios millones de pesos y no hemos pagado a los artistas según los convenios establecidos; pues si no dicen esto, seguro faltan a la verdad, y claro, pueden engañar al ejecutivo estatal, pero no a los artistas y a los demandantes de cultura, entre los que me encuentro, y es en mi derecho a conocer y disfrutar de la diversidad cultural de Michoacán, que lanzo el reto: un festival que no tenga a un artista tradicional o folclorista que ya haya contratado la SECUM previamente ¿Lo aceptan?
             Bueno, supodríamos que las instituciones gubernamentales de cultura deberían ser de otra manera no? Que quieren, soy un romántico.... Pero hoy hablaba con un amigo de cómo la burocrácia cultural se convierte en "caimán" y "representante de grupos artísticos o artistas locales", de cómo está la tranza en reportar 500 eventos de los cuales usualmente no pagan 100, pero que si aparecen en los presupuestos con que se justifica la acción de la SECUM ¿Dónde queda ése dinero?


(29 de mayo de 2017)

martes, 14 de abril de 2020

La burocracia cultural es "caimán"


Hoy hablaba con un amigo sobre ¿cómo la burocracia cultural se convierte en "caimán" y "representante de grupos artísticos o artistas locales", a los que "promueven" y "acompañan"? Por ejemplo, una directora de la SECUM se toma fotos repetidamente con un grupo, entonces uno piensa ¿Sólo son amigos, o hay una promoción, porque ése grupo reiteradamente aparece en los carteles? Puede ser que haya sólo sincera amistad, pero hay elementos para sospechar de esa relación. Aclaro que no es la única. Lo que si no me parece correcto es que usualmente hay una tranza en reportar 500 eventos de los cuales usualmente no pagan 100, porque incluso a los grupos que habitualmente cobran (o cobraban en la SECUM) les roban, porque eso sucede cuando no te pagan por un trabajo devengado, les ROBAN presentaciones; pero que si aparecen reportadas en los informes y que son la medida para crear los presupuestos del año siguiente con que se justifica la acción de la SECUM ¿Dónde queda ése dinero? ¿Quién lo tiene? ¿La Secretaria o Secretario en Turno; el Secretario Técnico sempiterno, creo que lo inventarían; los Jefes de Departamento? Es evidente que alguien se queda con ese dinero y que no es AUDITABLE, porque con poner garabatos en las hojas aparece como "COBRADO" aunque el artista no lo haga, y eso si se quedan con sus hojas rosas o verdes de recuerdo (alguna vez recibí $ 500 pesos por una conferencia). Los que se inconforman quedan vetados y los que se agachan, pues dan pie a que siga la mala práctica de robo hormiga y personalizado.... tonces ¿QUIEN SE QUEDA CON EL DINERO GENERADO POR LOS ARTISTAS?....
        Los planes de acción y las tomas corresponden a los involucrados; yo como usuario cultural consciente puedo apoyarlos, pero no tengo más que ese recuerdo en papel rosa de los $ 500 pesos. Habrá quien tiene varios de esos y tendrá que demandar, pero de nuevo, si lo hace solo, es casi seguro que se traspapele su caso; ahora que si son varios pues ya la cosa cambia....
Toma de SECUM desde 2014
       Acabo de ampliar la reflexión, pero creo que se necesita realizar una Evaluación Independiente de las Políticas Culturales de la SECUM, y proponer un Plan Ciudadano de Cultura que lleve acabo el siguiente gobierno con un Consejo Ciudadano en un órgano de verificación. Las evaluaciones cuestan dinero, y el Estado las paga, como lo hizo un grupo de profesores del CIESAS con el PROGRESA... creo que se tiene que plantear como una exigencia que ese evalúe la política cultural del estado de Michoacán y se reviva o se reforme la ineficaz ley de cultura. Ello implica: organización de creadores, promotores culturales etc. pero no para crear un organismo laboral, como el COTACUM, que considero que debe existir (ahora más que nunca); pero no como se realizó aquel de manera amañanda y parcializada. La organización es para impulsar exigencias: un plan de cultura, un secretario o secretaria que no sea un político, sino un gestor o promotor que no haya trabajado para la SECUM (un artista garantiza que se haga una mala administración), y una instancia de evaluación y asesoría, no como los chupasangres que ahorita están.... Pero tal no puede hacerse sin organización, ni sin presión... y para eso hay que estar preparados, porque la policía es para eso, para amedrentar y quitar presión sobre los políticos...
         Acabo de ampliar la reflexión, pero creo que se necesita realizar una Evaluación Independiente de las Políticas Culturales de la SECUM, y proponer un Plan Ciudadano de Cultura que lleve a cabo el siguiente gobierno con un Consejo Ciudadano en un órgano de verificación. Las evaluaciones cuestan dinero, y el Estado las paga, como lo hizo un grupo de profesores del CIESAS con el PROGRESA... creo que se tiene que plantear como una exigencia que ese evalúe la política cultural del estado de Michoacán y se reviva o se reforme la ineficaz ley de cultura. Ello implica: organización de creadores, promotores culturales etc. pero no para crear un organismo laboral, como el COTACUM, que considero que debe existir (ahora más que nunca); pero no como se realizó aquel de manera amañanda y parcializada. La organización es para impulsar exigencias: un plan de cultura, un secretario o secretaria que no sea un político, sino un gestor o promotor que no haya trabajado para la SECUM (un artista garantiza que se haga una mala administración), y una instancia de evaluación y asesoría, no como los chupasangres que ahorita están.... Pero tal no puede hacerse sin organización, ni sin presión... y para eso hay que estar preparados, porque la policía es para eso, para amedrentar y quitar presión sobre los políticos...


(30 de mayo de 2017)