Don Silvestre Vargas conoció a la generación de músicos nacidos en Tecalitlán, hacia 1840; siendo él un niño de 10 u 11 años, ellos rondaban entre los 70 y 80 años. Es probable que algunos tocarán con sus parientes, como su abuelo Amado, su padre Gaspar, o su tío Hermenegildo. Nos cuenta que en su infancia:
...alcancé a conocer a los miembros de ese conjunto ya muy ancianitos, entre ellos a Don Demetrio Olais que tocaba el arpa.
Aunque don Silvestre asegura que su padre siempre le habló de “mariachis”, ahí los llama: “conjunto” y no “mariachi; y hay testimonios de que don Gaspar llamaba a su estilo “Tierra Caliente”, y no “sur de Jalisco”, o “del Llano”, “de La Cuesta”, como se conocen a las áreas al sur de las lagunas de Zocoalco y Sayula.
Eran esos “conjuntos”, a decir de Silvestre, agrupaciones musicales que tenían usualmente dos violines, una guitarra de golpe, y un arpa grande; esta es la razón porque en la parte oriental de las Sierras de Quitupan, Santa María del Oro, Jilotlán y Pihuamo se llaman “conjuntos de arpa grande”, o simplemente “l’arpa”.
Hablemos de los Olais, una familia de músicos participantes en el mariache en el Jalmich., e iniciemos con don José Demetrio Ignacio Olais Pulido, nacido en Tecalitlán, el 25 diciembre de 1843; registrado como hijo legítimo de Antonio Olais y de Guadalupe Pulido; fueron sus abuelos paternos: Francisco Olais y Guadalupe Ponce, y los maternos Antonio Pulido y Petra Trejo. Es interesante la combinación, pues el apellido Pulido, presente en los pueblos del norte de la región, dio origen al Mariachi Pulido, y al dueto Los Dos Oros, con músicos de El Volantín, Tizapán El Alto Jalisco, San José de Gracia, Cojumatlán y San Pedro Cahro, Michoacán.
Hasta el momento no hemos podido encontrar el registro del matrimonio de don Demetrio, el cual ocurriría hacia 1860; sin embargo, si hay constancia de que estuvo casado más de 50 años con doña Camila Rodríguez, oriunda de Pihuamo, Jalisco, nacida el 9 de julio de 1844.
Al parecer el primer hijo fue José Justo, nacido el 16 de julio de 1867, en el rancho de El Calabozo, bautizado 4 días después en Pihuamo. Sus abuelos paternos fueron Antonio Olais y Guadalupe Pulido; en tanto los abuelos maternos registrados como Ignacio Rodríguez y María Concepción Álvarez.
Dos años después nació José Félix, el 22 de mayo de 1869, nacido en el rancho de Huajotitán y bautizado a los 5 días en Tecalitlán, por sus tíos: Ramón Pulido y Ma Carmen Núñez.
Al año, el 17 de junio de 1870 murió María Felícitas, una niña de un año de edad, murió de fiebre, y fue enterrada de limosna.
Un mes después, el 5 de julio de 1870, presentó don Demetrio Olais, casado, jornalero, de 30 años, a su hijo Irineo, nacido el 3 de julio de 1870, habido con Camila Rodríguez.
La felicidad recuperada por la familia, se vio empañada con una epidemia regional de sarampión (descrita como “fiebre e irritación”), que fue llevándose a infantes y algunos ancianos. El 4 de febrero de 1873 murió el pequeño Irineo, párvulo, enterrado “de limosna” en Tecalitlán, de apenas dos años.
El 4 de septiembre de 1877 nació Victoriana, a las tres de la tarde; fue registrada cuatro días después en Tecalitlán.
El 13 de mayo de 1880 llegó a este mundo Diego Olais, fue su madrina su tía Ramona Pulido.
Su hija Domitila, viuda de 35 años, se casó con Matías Silva, viudo de 50 años, en ése momento don Demetrio Olais tiene 60 años, y su esposa Camila Rodríguez 61 años. La pareja se presenta el 11 de junio de 1900, a las 7 de la noche, y presentan por testigos, el primero a: Hermenegildo Vargas, casado, “empleado”, de 42 años y Marcos Íñiguez, viudo, jornalero de 39 años de esta vecindad; y la segunda a los ciudadanos Jesús Mejía, de 50 y Doroteo Tortolero de 40 años, casados, jornaleros, de esta vecindad. Ahora sabemos que don Hermenegildo Vargas fue primo de Gaspar y tío de Silvestre, y con él iniciaría, hacia 1915, su vida musical en el mariachi. Este documento muestra la cercanía que tenían los músicos, aunque no aparecen registrados como tales, por ser músicos líricos, y los vínculos entre los linajes. Sabemos que no fue la usual convocatoria que se hace en las oficinas del Registro Civil, en el municipio, para que firmen como testigos los empleados, porque don Hermenegildo no aparece como testigo en otros enlaces matrimoniales en el mismo periodo; se trata entonces de la participación en un enlace de una familia amiga. A la pobre Domitila no le duró mucho el amor, pues el 27 de junio, apenas 16 días después, queda de nuevo viuda al morir don Matías; de nuevo aparece como testigo don Hermenegildo Vargas, empleado, aunque no dice si es municipal o particular.
Don Demetrio Olais, jornalero, de 78 años de edad, originario de Tecalitlán, “murió de fiebre”, a las 4 de la mañana del 9 de febrero de 1912, sin asistencia médica, su cadáver fue sepultado “en fosa común de insolvencia”, en el cementerio del pueblo. Según declaró: Pioquinto Larios viudo, jornalero, vecino de esta población, y con el testimonio de los ciudadanos Jesús Mejía viudo, jornalero y Damian Silva, casado, jornalero. Es muy probable que algunos de los participantes en estos actos también fueran músicos; sin embargo, el censo de 1930 en Tecalitlán es escueto al nombrar a los profesionales de Euterpe, y sólo el trabajo etnográfico podría abrir algunas luces; pero mientras esto sucede, sea este un buen escaparate a la tradición musical en Tecalitlán, Pihuamo y sus ranchos al iniciar el siglo XX.




