Mostrando las entradas con la etiqueta Santa María. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Santa María. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de julio de 2022

Benjamín Pastenes Vela "La Capilla"

 

Benjamín Pastenes Vela fue un filarmónico, músico de banda de viento, y sastre originario de Santa María, actual Nuevo Guerrero, en el municipio de Tlapehuala, nacido hacia 1915, hijo de don Pedro Pastenes y Urbana Vela.
En 1930 vivía la familia Pastenes en la casa número 55 de Santa María. El jefe de la prole era don Pedro Pastenes, entonces de 47 años, viudo, con sus hijos Benjamín Pastenes de 16 años, Eugenia de 14, Beatriz de 19, Pedro B. Pastenes de 10, y Brígido de 5 años.
El padre, don Pedro Pastenes, estuvo casado con doña Urbana Vela, madre de Benjamín y sus hermanos; pero ya viudo tuvo varios hijos con mujeres de Santa María, como Demetrio, que “falleció de piquete de alacrán”, el 6 de noviembre de 1935; quien fue hijo de Francisca Salvador, del propio pueblo. Don Pedro Pastenes fue amigo de Martín Luciano, quien aparece como su testigo varias veces, quien también fue músico, por lo que es probable que el propio don Pedro Pastenes tuviera una práctica musical no documentada hasta el momento en las actas del registro civil.
Don Benjamín Pastenes tuvo varias relaciones que desembocaron en familias, la primera fue Natalia Almonte, con quien no se casó y procreó varios hijos alternados con los habidos con Leovigilda Hinojosa, con quien si contrajo matrimonio civil.
Don Benjamín Pastenes se casó en Tlapehuala el 9 de diciembre 1944, con Leovigilda Hinojosa. En ése momento dijo tener 19 años de edad (en realidad tenía 29 años), estaba soltero, era filarmónico, originario y vecino de Santamaría, Gro. Hijo natural del señor Pedro Pastenes y de la difunta Urbana Vela. Leovigilda tenía 20 años de edad, era célibe, de “ocupación doméstica”, también originaria y vecina de Santa María; era hija legítima del extinto Francisco Hinojosa, y de la señora Maura Santamaría, que entonces vivía. Los pretendientes era “de raza mestiza, de nacionalidad mexicana”, según declararon los testigos; el contrayente presentó a Feliciano Peralta, de 28 años, casado, filarmónico como el pretenso, originario y vecino del poblado de Santamaría y J. Encarnación Torres de 19 años de edad, soltero, sastre, oficio compartido con el contrayente y como él, originario y vecino de Santamaría. La pretensa invitó como sus testigos a los señores Alberto Elías, de 53 años de edad, soltero, y Bulmaro Torres, de 20 años de edad, soltero, ambos agricultores, originarios y vecinos de Santa María.
La primera hija habida con Natalia Almonte, entonces de 28 años de edad, fue Ricarda, que nació el 23 de febrero de 1936, en Tlapehuala, el dijo tener entonces 25 años de edad, ser soltero, jornalero y vecino de la población. Aparecerá constantemente como su testigo Aurelio Torres, quien probablemente también fue músico. Un par de años después, fue registrado Delfino que nació el 24 de diciembre de 1937, como su cuarto hijo “natural”, registrado por doña Natalia Almonte. El 13 de septiembre de 1940 nació J. Eligorio Pastenes, registrado como en tercer lugar e “hijo natural” por “unión libre”. Un año después nació Carlos Pastenes, el 29 de septiembre de 1941, y dos años después nació Víctor Pastenes, el 16 de septiembre de 1942, ambos hijos de Natalia Almonte. Miguel Pastenes, también su hijo “natural”, nació el 29 de septiembre de 1946; tenía entonces 30 años, en “ocupación” declaró ser “artesano”, mexicano de Tlapehuala y doña Natalia Almontes, dijo tener 35 años de edad, ser “doméstica”, mexicana, también de Tlapehuala. Los abuelos paternos del niño eran Pedro Pastenes, de Santa María y Urbana Vela, ya finada; los maternos: Jesús Almonte, ya finado y Luisa “Wuitrón”, de Tlapehuala. El niño murió de paludismo a los 3 años, el 31 de octubre de 1949, sin asistencia médica, según declaró su tío Isidro Almonte, de 42 años, agricultor, casado, de Tlapehuala.
La familia con Leovigilda Hinojosa fue la siguiente. La primera registrada es Carmen Pastenes Hinojosa que nació el 16 de enero de 1948, en Santa María, anotada como “hija legítima” de Benjamín Pastenes, entonces de 33 años, artesano, mexicano, y Leovigilda Hinojosa de 24 años, doméstica, mexicana, ambos con domicilio en Santa María. Los abuelos paternos eran Pedro Pastenes, con domicilio en Santa María, pues Urbana Vela ya era finada, y los maternos: Francisco Hinojosa, de 40 años, agricultor y María Santamaría de 50 años, doméstica, ambos con domicilio en Santa María. Ése mismo año, el 27 de noviembre nació Virgilio, también en Santa María, y el padre se ocupaba como “artesano”. Un año después el 27 de octubre de 1949 nació Victoria Pastenes Hinojosa, pero Santa María había cambiado el nombre por “Nuevo Guerrero”; en el acta dijo don Benjamín ser “agricultor”, y su suegro, don Francisco Hinojosa ya era finado. La niña fue bautizada hasta el 11 de marzo de 1950, fueron sus padrinos Melquiades Pérez y Bartola Nabor.
Don Pedro Pastenes falleció el 24 de abril de 1957, en Nuevo Guerrero, de 68 años, viudo, hijo de Tomás de Aquino Pastenes y Margarita Modesto. Murió de “intoxicación alcohólica”, sin asistencia médica, según declaró su hijo Brígido Pastenes de 32 años, soltero, agricultor.
Probablemente esta rama de los Pastenes, de Santa María (ahora Nuevo Guerrero) eran parientes con doña Feliciana Pastenes, madre de J. Isaías Salmerón Pasténes, filarmónico, quien declaró, el 27 de octubre de 1916, en Cutzamala, que su madre falleció a los 51 años de fiebre; nacida en 1865, hija de Ramón Pastenes y María Cuadra. El propio Isaías luego de recorrer numerosos pueblos de los valles del Balsas y el Cutzamala, terminó su existencia en Nuevo Guerrero, en el pueblo materno.
Aquí terminan las referencias encontradas sobre la familia de don Benjamín Pastenes, filarmónico de la cuadrilla de Santa María, ahora Nuevo Guerrero.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Los Ruiz Luciano de San Juan Santa María

 Martín Ruiz Luciano, “filarmónico” de San Juan Mina, casado con Juana Blancas. Ejecutante de la tamborita, pero por la etiqueta de “filarmónico” seguro tocó otros instrumentos. En la Tierra Caliente es usual que los músicos aprendan a tocar varios instrumentos, según vayan avanzando en su conocimiento, además de que les permite "huesear" o tocar con otros músicos supliendo a los habituales en una agrupación. Ya he escrito sobre cómo considero hipotéticamente que el instrumento de percusión militar se incorporó a las dotaciones instrumentales en esta y otras regiones del país; también he sostenido, con otros amigos, que no es un instrumento fácil y que varios de los buenos tamboreros de la región tocaban otros instrumentos, incluido el violín, pero que eran especialistas en la tamborita, como don Faustino Gutiérrez, de Zirándaro, y don Epifanio Avellaneda, de Chumbítaro.
Don Martín Ruiz Luciano, que en algún disco aparece como “Martín Lucian”, motivando equívocos, fue miembro de una familia de músicos de San Juan Santa María, que también produce equivocaciones, pues a veces se escribe “San Juan” o “Santa María” sugiriendo que se trata de dos lugares diferentes, en el municipio de Tlapehuala, pero que buena parte de la primera mitad del siglo XX perteneció a Pungarabato. Su hermano Froylán Ruiz, también filarmónico, tenía conocimientos de solfeo y una gran capacidad para transcribir en partitura la música que escuchaba de oído, a decir de don Zacarías Salmerón (Camacho, 2021, entrevista 29 de octubre de 2009).
Formó parte de varios conjuntos legendarios con los Salmerón, acompañando a Filiberto Salmerón, en el primer violín, a Sixto Cortés en el segundo, su hijo Ezequiel Cortés, en la guitarra séptima; también tocó sólo con los Cortés, quienes recibieron el apodo de “Los Secos” por ser muy delgados. También fue parte del conjunto de don Bardomiano Flores, “Pokar de Ases”, y con ellos fueron a la celebración en EU del bicentenario de su independencia en 1976, en una de cuyas fotos aparece don Martín.
Don Martín Ruiz Luciano nació hacia 1900 en varios documentos dice que era hijo de Nicanor Ruiz y Paula Luciano. De su padre no hemos encontrado referencias a una práctica musical, sin embargo es muy probable, porque su hermano Froylán y él fueron músicos. Don Martín nació en San Juan Santa María, una Cuadrilla de la entonces Comisaría de Tlapehuala, dependiente de Pungarabato, luego llamado Ciudad Altamirano.
Se casó primero eclesiásticamente con Juana Blancas, pero no hemos encontrado el documento del acto; sin embargo, el 8 de marzo de 1921 nació su hijo Juan, y fue registrado en la capilla filial de Santa María el 11 del mes. Dos años después, el 13 de marzo, se bautizó su hija Jovita.
La primera vez que aparece su hermano Froylán Ruiz, como “filarmónico”, es cuando va a declarar sobre el fallecimiento de su mamá a Tlapehuala, el 24 de enero de 1923; en el acta dice que es soltero, “filarmónico”, originario y vecino de la Cuadrilla de Santamaría, y se presenta para dar parte del fallecimiento de Paula Luciano, de 62 años, soltera, mexicana, de raza indígena mezclada con blanca, hija natural de Juan Luciano y de María Dolores Andrés, ambos finados en ése momento.
El crecimiento familiar continuó, pues don Martín y doña Juana bautizaron en Tlapehuala, el 28 de agosto de 1925, a su hija a su hija María Magdalena, nacida 6 días antes. El 24 de diciembre de 1929, bautizaron a J. Esteban.
Al levantarse el Censo Nacional de 1930 vivía la familia Ruiz extensa en la calle 5 de Mayo, de Santa María. En la casa marcada con el número 4 residía Froylán Ruiz, entonces de 35 años, casado con María Ismael Merlán, de 40 años, con su hija María Ruiz de 12 años. Luego, en la casa número 5, vivía don Nicanor Ruiz, viudo, con su hijo José Natividad Ruiz de 39 años, casado con Adulfa Varela de 40, y sus hijos: Juan de 15, Ignacia de 12, José Encarnación de 10, y Francisco de 8 años. Tres casas adelante, en la número 8 , don Martín Ruiz de 36 años casado con Juana Blancas de 32, con sus hijos Victoria Ruiz de 12, Juan Ruiz de 9, Elena Ruiz de 6 años y Rufo Ruiz de 4 meses. En la calle estaban rodeados de familias con las que emparentaron: los Blancas, también músicos, y los Vela.
Dos años después continuó la fertilidad de la pareja Ruiz Blancas, procreando a [Rufo] Ospicio, nacido el 21 de mayo de 1932 y bautizado hasta el 10 de junio.
Don Froylán Ruiz murió el 7 de junio de 1936, de fiebre y sin asistencia médica, tenía 40 años de edad, era soltero, “jornalero filarmónico”, una interesante descripción, originario y vecino que fue de la Cuadrilla de Santa María, hijo natural de los señores finados Nicanor Ruiz y Paula Luciano; según declaró su hermano Martín Ruiz, entonces de 34 años de, soltero, “agricultor”.
El 22 de octubre de 1937 compareció el señor Martín Ruiz L[uciano]., de 40 años de edad, soltero por matrimonio católico, jornalero, mexicano, originario y vecino de la Cuadrilla de Santamaría presentó para su registro a su hijo Antioco Ruiz, “hijo natural por unión católica del compareciente y de la señora Juana Blancas de 38 años de edad y de la misma vecindad”.
Después de casi dos décadas de haberse casado eclesiásticamente, don Martín Ruiz Luciano y doña Juana Blancas Salvador, decidieron casarse por el civil. Creo que la motivación tiene que ver con la necesidad de heredar los títulos ejidales y derechos a sus hijos, sobre todo a los varones. Por ello, tras su presentación matrimonial el 15 de enero de 1938, a las 6 de la tarde, el juez del Registro Civil se apersonó en la casa de los Ruiz Blancas en Santa María para celebrar su matrimonio; declaró don Martín tener 38 años de edad, estar casado católicamente, ser "ejidatario", haber nacido y ser y vecino de la cuadrilla de San Juan [Santa María]; ser “hijo natural por matrimonio católico”, de los señores Nicanor Ruiz y Paula Luciano, ya difuntos. Doña Juana Blancas declaró ser entonces 35 años de edad, tener “profesión doméstica”, profesar la religión católica, ser mexicana, originaria y vecina de la misma cuadrilla, ser “hija natural por matrimonio católico” de los señores Catarino Blancas y María Salvador, ambos difuntos en ése momento. En el acto manifestaron legitimar a sus sus hijos llamados: Victoria, Juan, Magdalena, Rufo Ospicio y Antioco Ruiz, quienes nacieron respectivamente: el primero, el día 23 de diciembre del año 1918; el segundo, el 8 del mes de marzo de 1921; el tercero, el día 22 del mes de julio del año de 1925; el cuarto, el día 28 de noviembre del año 1929; el quinto, el 21 de mayo de 1931, y el sexto, el 15 de octubre de 1937. Todos se habían registrado como “hijos naturales” en los libros del Registro Civil número 1, 3 y 4 de nacimiento del municipio.
La primera en casarse fue la hija mayor, Victoria, con Filiberto Blancas, el 21 de enero de 1939 se presentaron y seguramente a los pocos días contrajeron matrimonio. Como Victoria tenía apenas 16 años de edad, su padre, don Martín Ruiz, tuvo que dar la autorización, en cambio Filiberto tenía 18 años.
Aunque don Martín llegó a los 40 años en 1940, todavía procreó su hijo Bilulfio Ruiz, nacido el 26 de enero en su hogar, ocupando el décimo lugar. Aparece todavía como “agricultor”, pero el 23 de octubre de 1941 se identificará ya como “filarmónico” al casarse su hijo Juan Ruiz, entonces de 21 años, con una pariente llamada Herlinda Blanca, de 18 años. En un enlace que nos muestra de manera fehaciente las redes que los músicos tejían en lo laboral se fortalecían en lo familiar al enlazar a sus hijos. En este caso don Martín, “filarmónico”, de 41 años, y doña Juana Blancas, de 39, casaron a su hijo con Herlinda, hija de Buenaventura Blancas, “filarmónico” de 37 años de edad, casado con Arnulfa Ruiz de 40 años. Aunque el acta no lo indica, me parece que se trata de un enlace de “primos cruzados” que es bastante común en el occidente de México, tanto en la Tierra Caliente, como en El Bajío y Los Altos; acción que permite reunir las propiedades de tierra que se dispersan con las herencias; aunque en este caso al ser “ejidatarios”, no necesariamente ocurriría de la misma manera que entre los pequeños propietarios (a los que se refieren Barragán y otros estudiosos de los ranchos), cuando menos en un aspecto “legal”, culturalmente si se procedió. Es también interesante resaltar que los “testigos” también son músicos y de familias con linaje musical en la región, pues Juan presentó por testigos a Isaías Salmerón y Feliciano Peralta, mayores de edad, “libres de toda excepción”, domiciliados el primero en Tlapehuala y el segundo “en la tantas veces dicho Santamaría”, y Herlinda a Benjamín Pastenes y Taide Cruz, que vivían en Tlapehuala. Así que ése día la fiesta debió ponerse buena en San Juan Santa María, con tantos músicos por celebrar.
En 1946 vuelve a declarar don Martín que es “filarmónico”, al casarse su hija Magdalena con Esteban Simón, que aunque era de Tlapehuala, residía en Tlalchapa, en El Potrero, lugar también de familias de músicos.
La familia Ruiz Luciano fue longeva pues la hermana de don Martín, Santiaga, murió en San Juan Mina a los 110 años de edad, el 19 de septiembre de 1980, de “senectud”, según declaró su hijo Román Santamaría Ruiz, de 58 años, casado, empleado, con domicilio en Tlapehuala.

lunes, 25 de mayo de 2020

Apuntes y datos curiosos para hacer la historia de Santa María y Jesús del Monte

Santa María y Jesús del Monte son dos pueblos de origen matlatzinca ubicados al sur de Morelia que han tenido una existencia difícil, enfrentados a conventos, haciendas y al propio ayuntamiento de la ciudad desde el periodo colonial hasta la actualidad en que están en peligro de perder su estatus de Tenencia y con ello su identidad.
 
 COMPLETO