domingo, 13 de marzo de 2022

Agustín Sámano

Agustín Sámano, fue un músico de San Miguel Ámuco, que tuvo un hijo también llamado Agustín y que en el Censo Nacional de 1930 aparece en su ocupación “músico”, pero se tachó.
La familia la formaron Agustín Sámano y Alejandra o Martina López de San Miguel, quienes bautizaron en Coyuca el 10 de mayo de 1889 a José Pioquinto. En 1902 enterraron a su hijo Anselmo, que tenía 10 años, porque murió de viruela. Un lustro posterior registraron a Paula, y en 1908, “el señor Agustín Sámano, mayor de edad, casado, músico, originario de Ámuco y vecino de San Juan” presentó a su hijo “Hernesto”. El 22 de enero de 1911 registraron a Juan; el 11 de agosto de 1912 bautizaron a Agustín, que aparecerá en el censo de 1930, como “músico”. La niña María Silvestre nació en Santa María, en Ajuchitlán, el 31 de diciembre de 1914, y la bautizaron hasta el 28 noviembre de 1915; fueron sus padrinos: Silvestre Mendoza y Elvira Cambrón.
En 1920 registró a su hija Amada, en Coyuca, pues vivía en San José de la Quesería, tenía 34 años y su esposa 20. Un año después nació su hija Antonia, pero la registra como “hija natural” y no se registra la madre.
En 1929 se casó su hijo Néstor Sámano de 20 años de edad, soltero, jornalero, originario y vecino de San Juan Chamacua, con la señorita Gregoria Cruz de 21 años de edad, “honesta, con la profesión propia de su sexo”, hija natural de los señores Leonor Cruz y Senovia Palacios ya finados.
En 1930 viven en la casa de Martina Antúnez, de 56 años, viuda, con sus hijos: Ernesto de 20 años, casado por el civil, con Gregoria Cruz, de 20 años, Agustín Sámano de 18 años soltero; Mateo Nájera de 32 años, casado con Paula Antúnez de 26 años, su hijo Rómulo Nájera de 3, Martín Nájera de un año; con J. Concepción Arellano de 18 años casado por la iglesia con Silvestra Antúnez.
En 1936 Agustín Sámano junior, registró en Ajuchitlán a su segunda hija Jovita Ramírez. Entonces tiene 23 años de edad, soltero, jornalero, católico, mexicano, vecino de San Pedro y su esposa Melquiades Ramírez de 23 años de edad, soltera, católica, mexicana, originaria y vecina de san Pedro.
Agustín Sámano junior, murió en Ajuchitlán, el 17 de mayo de 1947, de Hidropesia, “no hubo médico”; declara su hermana Ma. Silvestre Antúnez, 30 años, ocupación las del hogar, domicilio en El Reparo.

Artemio Díaz Calderón, "La Birria".

Artemio Díaz Calderón, “La Birria”, ejecutante de la guitarra; en los registros de carácter civil no aparece su ocupación como músico. Tocó con Bardomiano Flores y fue grabado por Arturo Warman, para la Fonoteca del INAH (1971), y por el trío que conformaron: Baruj Lieberman Gruner, Enrique Ramírez de Arellano y Eduardo Llerenas (en dos ocasiones: 22/04/1972, 20/08/1973).

Don Artemio fue “hijo natural”, de Feliciano Calderón, pero registrado sólo por su madre: Macedonia Díaz, el 20 de octubre de 1923, en Tlapehuala, siendo sus padrinos Agustín Piedra y Leovigilda Apolinar, casados. La señora Díaz había tenido un hijo a quien también puso “Artemio” en 1910, pero tal vez murió, por ello aparece Artemio Díaz en dos ocasiones.
En 1930 vivían en la casa número 17 de la calle Independencia de Tlapehuala, Hipólito Casiano de 70 años, casado por la Iglesia con Pasquala Cayetano 60 años, que era la madre de Macedonia. Dionisia Díaz de 25 años, casada por el civil con Gumercindo Torres de 23 años. Macedonia Díaz, entonces de 35 años, viuda, con su hija Amancia Segura, soltera de 15, su hijo Fernando Arzola Díaz 13, su hijo Artemio Díaz de 7 años, Guadalupe Díaz de 3 años, su hermana.
En los registros aparece que el 31 de mayo de 1943 se presentó al niño José Reynero, quien nació el día 16 de mayo de 1943, en la cuarta manzana de Tlapehuala, hijo de Artemio Díaz 17 años, artesano, y Aldegunda Miranda, 15 años, mexicanos, domicilio en Tlapehuala. Ahí conocemos al padre de don Artemio, Feliciano Calderón, mientras que los abuelos maternos fueron Santiago Miranda y “Deborita” María Delgado, ya finados.
Doña María Macedonia Díaz, murió de fiebre, en Tlapehuala, el 12 de junio de 1953; tenía 55 años, fue hija de Agapito Díaz y Paula Cayetano.
La pareja Díaz Miranda continuó procreando, el 14 de junio de 1945, nació José Antonio. Don Artemio dice tener 27 años, ser obrero, y Aldegunda Miranda, de 18 años, ocupación las labores domésticas. Los testigos fueron: Bardomiano Flores, 38 años, filarmónico, y Salvador Flores, 30 años, agricultor. Una clara evidencia del trabajo como músico y con don Bardomiano Flores.
La pareja bautizó el 28 de diciembre de 1956 a Orbelín Díaz, nacido 4 días antes, y fueron padrinos, Salvador Flores y Juana Juan. El 25 de junio de 1959 nació María Macedonia, bautizada el 24 de agosto, fueron sus padrinos: Víctor Manuel Raviela y la señorita Francisca Ramírez.



viernes, 10 de diciembre de 2021

Gregorio Alonso y familia

 La familia Alonso conformó un semilleros en la región del Balsas medio, con varias “ramas” genealógicas, por el momento quiero platicar con ustedes de la que salió de El Reparo, municipio de Ajuchitlán, aunque también residió en Totolapan. Por el momento diremos que inició con Antioco Alonso, quien en reiteradas ocasiones presentó a Magdaleno Feliciano (unos 7 u 8 años mayor que él) como testigo, en sus sus matrimonios, el nacimiento de sus hijos y el deceso de un hermano. La profesión de don Magdaleno Feliciano registrada es la de “labrador”; pero, como sabemos, también fue violinista, y raíz de una familia conocida por el apodo que le impusieron sus amigos: El Puneche; un pequeño pescadito del río Balsas.

El 21 de noviembre, víspera de Santa Cecilia, de 1897, don Antioco Alonso, natural y vecino de Ajuchitlán, con habitación en la Comarca del Reparo, presentó vivo un niño a quien le puso por nombre Gregorio Alonzo, hijo legítimo del compareciente y de su esposa la señora Reyes Bacilia, de 25 años de edad. El niño presentado era nieto por línea paterna de los entonces ya finados: Agustín Alonso y María Jorge Millán; en tanto que por la materna del finado Domingo Felipe y de la señora María Bacilia, entonces de 58 años de edad, viuda.

Aunque parezca raro, Gregorio Alonso y María Ismael Salgado, cuando bautizaron en Totolapan a María, hija natural de Agapita Alonso, hija de José Ma. Alonso y Jesusa Aureoles.

En 1911 Antioco enviudó y se unió en un nuevo matrimonio con Petra Santamaría, aunque en su acta dice que tenía “35” años, en realidad tenía 46; fueron sus testigos: Magdaleno Feliciano, de 63 años, labrador, y a Pedro Calvo, 60 años, artesano, aunque también me parece, miembro de una familia de músicos. Ése año también murió su hermano Benito Bailón, a los 45 años, fueron sus testigos Magdaleno Feliciano y Lucio Pascual, también miembro de una familia de devotos de Euterpe.

En 1920 se presentaron para contraer matrimonio Álvaro Alonzo y la señorita Dolores Jimenez. El primero dijo: ser “originario y vecino de este pueblo”, soltero, jornalero, de 20 años de edad, hijo legítimo de Gregorio Alonzo y de Ismaela Salgado que viven y la pretensa dijo: ser del mismo origen célibe de 16 años de edad, hija natural de la señora Nicolaza Vergara que vive, todos vecinos de Ajuchitlán.

Un año después, en Totolapan, compareció Gregorio Alonzo de nacionalidad mexicana, de 35 años de edad, casado, filarmónico, “originario y vecino de esta cabecera”, en la 3a manzana, quien presentó vivo un niño nacido a las 5 de la mañana de ése día, a quien puso por nombre Vicente, hijo legítimo del señor Álvaro Alonzo de 20 años de edad, filarmónico y de su esposa Ma. Dolores Jiménez de 18 años de edad, casados y de este mismo domicilio; el niño presentado es nieto en línea paterna del comparente y su esposa Ismaela Jiménez y en línea materna de la señora Nicolasa Vergara. Nos queda la duda de dónde nació Álvaro, pero no perdemos la esperanza de encontrar su fe de bautismo o su acta de nacimiento.

En 1925 don En febrero de 1925, el ciudadano Álvaro Alonzo, casado, filarmónico de 25 años de edad, originario y vecino de este pueblo de Totolapan, llevó a registra a su hijo Álvaro, habido con la señora Maximina Bahena, soltera, de 30 años, originaria de Palo Alto Municipio de Arcelia, y vecina de esta población. El niño ocupó el segundo lugar de progenitura “y procede de raza indígena pura”. Sus dos familias vivían en Totolapan y el 22 de diciembre del mismo año, Álvaro y doña Lola, bautizaron a su hijo Nicolás Esteban.

Alvaro murió el 18 de febrero de 1927, y lo notificó al Juez del Registro Civil Gregorio Alonzo casado, filarmónico de 59 años. Quedó registrado que el señor Álvaro Alonzo, era casado, músico, de 25 años, hijo legítimo del comparente y de la señora Ismaela Salgado, dejando viuda a la señora Ma. Dolores Jiménez; fue sepultado en el campo mortuorio del pueblo “y pertenecía a la raza indígena pura”.

En 1930 vivía la familia en la calle de la Reforma, casa número 87, don Gregorio Alonso de “90 años” (en realidad de 62), casado con Ismaela Salgado 38 años, con su hijo Inocente Alonso de 10, y su hija Carmen Alonso de 8.

Todavía no sabemos si la práctica musical continuó entre la familia Alonso después de la tercera generación, pues al registra a su hijo Gregorio (como se llamó su abuelo), nacido el 25 de abril de 1941, en Totolapan, Vicente Alonso, soltero, de 25 años, originario y vecino de La Tinaja, aparece como “agricultor”, ocupación que, como hemos visto a lo largo de estas comunicaciones, es mas un genérico que una especificidad.