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miércoles, 16 de marzo de 2022

Silviano Cruz

 
Don Silviano Cruz fue ejecutante de la guitarra panzona, y como era usual en aquellos tiempos, pagó por aprender. Tenía un parentesco directo con otra rama familia Cruz de San Miguel Totolapan, también dedicada a la música y a la ejecución de la guitarra tuá, pues don Severiano Cruz, músico, fue padre de don Bricio Cruz, también ejecutante de la guitarra panzona y al parecer, pariente de don Eustaquio Cruz, padre de Silviano. Don Eustaquio Cruz murió a los 101 años, el 22 de enero de 1975. Si bien Eustaquio no siguió la tradición musical, según lo revelan los documentos civiles, su hijo Silviano si, pero por ello tuvo que pagar para aprender.
        Don Silviano nació en 1905 y fue bautizado en la Iglesia Parroquial de San Miguel Totolapan, a los 7 días del mes de mayo. Se le puso por nombre Silviano, hijo legítimo de Eustaquio Cruz y de Maximina Facundo, fueron sus abuelos paternos: Antonio Cruz y María Antonina; los maternos: Lucas Facundo y María Idelfonsa; por padrinos, la pareja de  Eutimio Calderón y Agripina del Castillo.
            En Totolapan a 7 de noviembre de 1924 compareció el ciudadano Silviano Cruz, de 30 años de edad, casado civilmente y jornalero, indígena mexicano, católico, originario y vecino de este pueblo con domicilio en la 4a manzana y dijo que hoy como a las 6 horas falleció en su propia casa el niño Manuel Cruz de un piquete de alacrán de 8 meses de edad, hijo legítimo del comparecente y de su esposa Francisca Evangelista de 23 años de edad, indígena mexicana, católica del mismo origen y vecindad. Testigos los ciudadanos José Reyes y Damián Beltrán, ambos mayores de edad, de la misma vecindad.
           En 1924 don Silviano Cruz y su hermana Marcelina, fueron padrinos del niño Policarco Margarito, nacido el 26 de enero, de la pareja Víctor Sánchez y Elodia Braulio, en Totolapan.
           Don Silviano se presentó para su matrimonio el primero de mayo de 1925. Declaró: ser de nacionalidad mexicana, de “raza indígena pura”, soltero, jornalero, de 19 años, hijo legítimo de los señores Eustaquio Cruz y Francisca Maximiana Facundo. La contrayente fue Francisca Evangelista, quien dijo: ser igualmente de nacionalidad mexicana, “de raza indígena pura”, célibe, de 16 años, originaria y vecina también de San Miguel, hija legítima de los finados Anacleto Evangelista y  Apolonia Tránsito. Ambos contrayentes presentaron testigos, el pretendiente a los señores Pantaleón y José Reyes, mayores de edad, casados, jornaleros, el primero de 35 años, el segundo de 32 años, ambos vecinos de San Miguel. La señorita Evangelista  presentó por su parte a Ponciano Reyes y Sinforoso Leyva, mayores de edad, el primero casado, jornalero, de 23 años, el segundo soltero, jornalero, de 25  años de edad, ambos de San Miguel.
            El primer hijo de don Silviano Cruz nació el 16 de diciembre de 1927, en Totolapan; fue bautizado en Arcelia el 11 de mayo de 1928. Un año después, el 27 de septiembre, en San Miguel Totolapan compareció Silviano Cruz de 25 años de edad en ése momento, casado civilmente, jornalero indígena, mexicano, católico, originario y vecino del mismo lugar y presentó un niño vivo que nació el día 6 de septiembre a quien puso por nombre Zacarías Cruz, hijo que tuvo con Francisca Evangelista, entonces de 20 años de edad, casada. El niño presentado ocupó el 3er lugar de progenitura; sus abuelos paternos fueron Eustaquio Cruz y Francisca Facundo, vivos; y abuelos maternos Anacleto Evangelista y Apolonia Tránsito, que todavía vivían en ése momento.
              En 1930, el Censo Nacional registró que vivían separados, muy probablemente por el trabajo de son Silviano. En la calle de Las Delicias, número siete, vivía la familia paterna, formada por Eustaquio Cruz de 50 años de edad, casado con Francisca Facundo, de 40, con sus hijos: Marcelina Cruz de 28 años de edad, casada por la Iglesia, su marido ausente, Francisca Evangelista de 20 años, su esposo Silviano trabajando en Tlalchapa, con su hijo Juan Cruz de 3 años y Zacarías de 7 meses. En tanto don Silviano Cruz, “soltero”, de “18 años” (en realidad de 25), se hospedaba en Tlalchapa, en la calle 5 de Mayo número 5, en la casa de Timoteo Nava y Juana Aguilar, compartida por J. Isabel Albarrán, de 25 años, casado con Martina Rayón de 21, y varios de los hermanos Albarrán.
            El 1 de diciembre de 1932, nació en San Miguel Totolapan su hija Fermina Díaz que tuvo con la señora Engracia Díaz de 20 años, soltera, y la niña presentada ocupó el 1er lugar de progenitura; fue su abuela materna Antila Díaz.
          Su hijo Juan Cruz murió de fiebre al os 5 años, el 19 de abril de 1933. Tres años después nació su hija Enriqueta, nacida el 22 de noviembre de 1936, el día de Santa Cecilia. Su hijo Francisco nació el 17 de octubre de 1943 en Totolapan. Su hija Eufracia el 13 de marzo de 1947 en Totolapan.
            La familia se dispersó y una parte de ella emigró a la ciudad de México y otros al puerto de Acapulco. En 1956 murió en el puerto Cruz Gómez Pérez, de 52 años, mexicano, soltero, por alcoholismo crónico; fue hijo de Silvino Cruz y de Edelmira Pérez. En 1980 falleció María Inés Cruz, a los 39 años de edad, en la ciudad de México, sin asistencia médica. Su hermano Francisco Cruz Evangelista murió a los 48 años de edad, de cirrosis hepática, en 1992 en Acapulco.
            Don Siviano Cruz Facundo murió de insuficiencia cardiaca, a los 64 años (tenía en realidad 70 años), el 29 de julio de 1975, seis meses después que su padre, también en San Miguel Totolapan; según declaró su esposa, doña Hipólita Reyes Becerra, de 51 años, casada, ocupada en el hogar, con domicilio en San Miguel Totolapan.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Bricio Cruz....tocaba la guitarra panzona....

 En 1930 vivía en la calle 16 de Septiembre de San Miguel Totolapan varios músicos, en el número uno don Roque Monterrubio, y el 56 la familia Cruz, con don Severiano Cruz, de 53 años, filarmónico, y casado con Hilaria Álvarez que dijo tener 26 años, pero su hijo Bricio Cruz de 14, muestra que su madre no tendría 26 años, sigue Adelfa de 11, Alejandrina de 10, Paula de 7, Román de 5 y María Asunción de 2 años.

Bricio Cruz contrajo matrimonio eclesiástico con Emilia Diaz, en 1939, presentaron a su segundo hijo, llamado Roberto, nacido el 13 de mayo, “nació en alumbramiento simple”.
En 1943 la familia Cruz celebró el nacimiento de María Dolores, nacida el 22 de diiembre, y el filarmónico Cruz, presentó como testigo a Filiberto Salanueva, también miembro de una familia de músicos.
El día 27 de enero de 1945 nació su hijo Miguel Bricio, presentado vivo por el señor Bricio Cruz, casado, filarmónico, de 31 de edad; ara entonces sus abuelos parternos Severiano Cruz, e Hilaria Álvarez, ya eran finados. Como testigos invitó a Selerino Pedraza, 28 años, jornalero y a de nuevo a su amigo Filiberto Salanueva, 24 años, que aunque fue registrado como jornalero, pertenecía a una familia de músicos. Lamentablemente Miguel no vivió mucho, murió a los 5 años el 23 de mayo de Sarampión, apenas dos días despu{es de que su hermano Delfino, de 6 meses, muriera “de fiebre”. El sarampión era una enfermedad que en las regiones rurales del país causaba pesares y no sería hasta mediados de los 60, con el desarrollo de la vacuna, que comenzaría a controlarse.
A fines del año 45, la familia Cruz se recuperó un poco de los sinsabores con la llegada al mundo de Silvino, nacido el 2 de diciembre, pero registrado hasta el 28 de noviembre de 1946, por razones obvias. En el acta aparece Bricio como “agricultor” y de testigos: Filiberto Salmerón, miembro de otra dinastía musical.

Bricio tocó con el grupo de Nicho Pascual y de Hilario Salgado. Era ejecutante de la guitarra panzona, un instrumento muy interesante del que ya hemos escrito. He recortado la foto (que aparece en el sitio electrónico "Enciclopedia de Guerrero") para darle notoriedad. Usualmente las crónicas sobre la música terracalenteña exaltan a los violinistas; el mito del “paganinni” ha opacado no sólo a los otros ejecutantes del arco, sino ha dejado en las sombras a los tamboreros, en quienes centraremos en el futuro próximo nuestras breves genealogías.
Es nuestra intención abrir el panorama sobre la música en la Tierra Caliente y mostrar que la práctica musical estuvo extendida por toda la región, aunque por el momento nos centramos en los valles centrales del Balsas. Hubo muchas familias de músicos, con ejecutantes notables, compositores y repentistas; pero los mitos de “origen” centrados en dos grupos familiares, los Salmerón y los Tavira, han desvirtuado el origen colectivo de estas artes, tiñéndolas de interpretaciones descartadas por los estudios sociales desde hace mucho tiempo: la idea del “genio musical”, que autores como Howard Becker han descartado al estudiar al arte como una red en interacción colectiva. Estos mitos han usurpado de manera errónea los repertorios y habilidades que pertenecen a un colectivo, para algunas figuras a las que se les atribuyen, sin ninguna base empírica sino únicamente afectiva, la “creación” de las prácticas artísticas de la Tierra Caliente.
Un claro ejemplo de lo anterior es “El San Agustín”, atribuida a Juan Bartolo Tavira, que no es una pieza, sino como lo ha mostrado el Dr. Juan José Atilano Flores, un género, pues tiene varias piezas registradas en distintos tiempos y espacios. El San Agustín, o de forma correcta, Los San Agustines, tienen un origen en prácticas económicas y sociales, que se mezclan con la cultura. Hay un origen en los cantos de arreo y trabajo que se hacían en las “recogidas” de las haciendas ganaderas, como El Cubo, por ejemplo, cercana a San Miguel Totolapan, o las de El Potrero y la Tecomatlán, en Tlalchapa, por mencionar las que he estado trabajando en estos días; en la evangelización que hicieron en el siglo XVI los agustinos en la región, y en los “corridos de enumeración” y “disparates” que se vuelven comunes en el siglo XIX. Aquí para mi argumento y les dejo un texto breve, pero sustancioso del Dr. Atilano: “San Agustín victorioso: cantares y coplas de los santos ganaderos en la Tierra Caliente”, en "Dimensión Antropológica", Núm. México, INAH, 2014, pp. 61-73.
Ejemplo: Disco Sones y gusto de la Tierra Caliente, INAH

y una parodia, "declamada" por Cástulo Benitez de la Paz (no sé por qué?). Está atribuido a Salmerón, pero....