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miércoles, 11 de mayo de 2022

Sabino Carrizosa


Celedonio Serrano Martínez entrevistó a don Blas Valdés, corridista originario de Queruseo, municipio de San Lucas, Michoacán, en la Escuela Regional Campesina de Coyuca de Catalán, Gro., el 8 de septiembre de 1942; entonces le comunicó “La Bola del Tapatío”, que aparece en su libro La Bola Suriana, esa entre otras las atribuyó a Sabino Carrizosa, de La Yerbabuena, Guerrero, sin indicar el municipio. He podido hacer una breve historia de don Sabino Carrizosa a partir de los documentos del Registro Civil y parroquiales.
Don Sabino Carrizosa fue un corridista o trovador popular, vecino de La Yerba Buena, municipio de Teloloapan, Guerrero, pero nacido hacia 1857, en la hacienda de Acamilpa perteneciente al municipio de Jojutla de Juárez, Morelos. Hijo de Amado Carrizosa y Sóstenes Mendoza, no hemos encontrado mucha información. A los 21 años llegó a Teloloapan y se asentó en La Yerba Buena, donde conoció a Aurelia Medina, se casó con ella el 30 de junio de 1891 y se dedicó a la albañilería.
En 1905 nació su hijo Simón Carrizosa, en Ajuchitlán, habido con Adelaida Calderón, con quien incluso se casó, asegurando que era “viudo”, pero su primera esposa murió hasta 1958. El 24 de noviembre declaró que él y su esposa vivían en la Hacienda de San Pedro, del municipio de Ajuchitlán, pero eran originarios de San Antonio en el de Totolapan, el tenía 42 años y se ocupaba en la agricultura, ella tenía 32 y él en las del hogar; aunque podría ser un homónimo, el apellido no es común en la región. Por los registros, don Sabino debió morir entre 1923 y 1930, pues cuando se levantó el Censo Nacional de 1930 en La Yerbabuena, ya no aparece.
En 1930 el Censo Nacional registró en La Yerbabuena la casa de Fausto Carrizosa de 36 años, jornalero, casado con Vicenta Suárez, de 30 años, vivían con sus hijos Rufo y José, de 6 y 4 años, y Berta de un año. En la que sigue su madre Aurelia Medina de 58 años, viuda con su hija Herminia Carrizosa de 37 soltera, costurera, Gaudencio de 26 años, soltero, Daniel de 24 años, también soltero, Ignacia de 22 años del mismo estado, Juan de 20, soltero, Reynalda de 18, en ése momento soltera, Crescenciana de 16 y Albertano de 15, todos nacidos en la Yerbabuena.
Doña Aurelia Medina Sotelo murió el 2 de abril de 1958, de hemorragia cerebral, en La Yerba Buena.
No puedo asegurar que don Sabino “compusiera” algunas de las bolas surianas colectadas por el profesor Serrano en la memoria de don Blas Valdés; sin embargo, “La Bola del Tapatío” es importante porque contiene evidencia de que el término “tapatío” no se asocia únicamente como el gentilicio de los nacidos en Guadalajara, sino que tiene otros significados, en éste caso con el de “ladrón”; un “tapatío” es un ladrón y no un oriundo de Guadalajara.
Es interesante observar que hay una relación entre la Tierra Caliente y sus vecinas: las montañas del Eje Neovolcánico Transversal que ascienden hasta los valles calientes de Morelos, donde se encuentra Jojutla. Esa zona geográfica es una de las vertientes del corrido hacia el sur; así que “La Bola del Tapatío” puede pertenecer a una tradición más antigua y no exclusiva de la región. Catherine Héau piensa que la educación porfiriana fortaleció al corrido y su transmisión escrita, le abrió a temáticas nuevas; pero en este caso me parece se trata de temáticas antiguas.

miércoles, 23 de marzo de 2022

Margarito Rebollar

 

Margarito Rebollar fue un corridista, originario de Cacánicua Grande, residente en El Aguacate, mpio. de Tlalchapa, Gro. y vecino de Puerta de Arriba, del mismo municipio; el 15 de enero de 1949 le dictó a Celedonio Martínez “La bola de Los Casados”.[ Serrano Martínez, Celedonio (1989). La Bola Suriana. México: Gobierno del Estado de Guerrero, Secretaría de Desarrollo Social, Instituto Guerrerense de la Cultura.]
        Don Margarito Rebollar nació hacia 1881, hijo de hijo de Jose Maria Rebollar y Juana Vazquez, aunque nació en Cacánicua Grande, creció en El Ahuacate, municipio de Tlalchapa y residió muchos años en La Puerta de Arriba, después llamada Puerto de Allende, donde falleció en 1947, de una enfermedad “desconocida” y sin asistencia médica.
   A los 23 años contrajo matrimonio en Pungarabato, entonces Michoacán, el 9 de abril de 1904 con Maximiana Pérez, de 22 años (en realidad tenía 19, pues nació el 25 de mayo de 1885). Un año después, el 7 de mayo de 1905 registraron a su hijo José Marcos, que nació en Chacamero. El 4 de enero de 1908 falleció de fiebre su hija Ignacia Rebollar Pérez, de 5 meses, también nacida en Chacamero.
        No sabemos en qué momento murió la señora Maximiana, pero el 10 de abril de 1924 nació en la Cuadrilla del Aguacate, Julián Rebollar, registrado como hijo natural de Margarito Rebollar y de María Saucedo, cuyos abuelos habían ya fallecido.
El 28 de febrero de 1927 nació Cirilo, que aparece en el registro civil como “hijo legítimo”, por lo que sus padres ya estaban casados por el Civil, y el 8 de abril fue bautizado como Cirilo Dionicio, y sus padres aparecen como “casados”, lo que implica que estaban también casados por la Iglesia
       Un año después nació Vicente Nicéforo, hijo natural de Guadalupe Saucedo, seguramente hermana de doña María; fue bautizado el 9 de febrero en la Hacienda de Tecomatlán, por Margarito Rebollar y María Saucedo, registrados en la fe de bautismo como “casados”.
     A partir de 1928 residen en La Puerta de Arriba, pues el 6 de septiembre nació Rosa Rebollar, y ese mismo año bautizaron el 12 de diciembre a Donaciana Guadalupe.
     En 1930 vivían en La Puerta de Arriba Margarito Rebollar, de 48 años, jornalero del campo que sabía leer y escribir, casado por la Iglesia con María Salcedo, de 36 años, dedicada a las labores domésticas con sus hijos: Liboria de 18 años, Anastacia de 14, José de 11, Rafael de 9, Abundio de 7, y Guadalupe, una niña de un año, que en realidad tenía 2. El 24 de junio de ese año registraron a Apolinar, en el acta dice que doña María Saucedo tiene 25 años de edad (en realidad 45), esta casada, es católica, e “indígena pura” originaria del lugar. El 22 de agosto “falleció de Dolor” el niño Isidro, de apenas dos mese de edad, nacido también en La Puerta de Arriba.
    El 23 de diciembre de 1931 se casó su hija Anastacia Rebollar, de 25 años, con Francisco Jaimes, de Tlapehuala, lamentablemente murió de viruelas el 12 de febrero de 1932.
        Don Margarito volvió a enviudar y contrajo matrimonio con la señorita Teodora Betancourt, quien también aparece como Dolores, el 16 de mayo de 1934, en Tlalchapa. Tenía 48 años de edad, era criador, y desde hacía 6 años vecino de la cuadrilla de la Puerta de Arriba. La señorita Betancourt tenía 24 años de edad, era soltera, de profesión la de su sexo, hija legítima de Bruno Betancourt, ya difunto y de Margarita González que entonces vivía, ambos originarios y vecinos de la Cuadrilla de Rincón Grande, en el Estado de México.
        La pareja tuvo que sepultar a su hija Felipa, el 24 de mayo de 1937, a causa de una fiebre, según lo declaró su hermano José Rebollar, de 30 años de edad (en realidad de 18), soltero, originario y vecino de la Puerta de Arriba. En 1940 nació María Soledad Rebollar Betancourt, el 8 de septiembre. Don Margarito Rebollar, se registra con 55 años de edad, y como agricultor.
José Rebollar se casó en Tlalchapa, el 7 de noviembre de 1942, con Concepción Antúnez, el dijo tener 23 años, ser jornalero, no sabe leer ni escribir, de religión católica, “de raza indígena pura mexicana”. La segunda dijo tener 16 años, señorita sin profesión, por su sexo, de la misma religión que el pretenso, de nacionalidad mexicana, hija natural del señor Apolinar Antunez y de la señora Santos Olea, originarios de la cuadrilla de La Montaña, Gro., de Tlalchapa, Gro. Lamentablemente don José fue asesinado en Villa Madero el 17 de octubre de 1951.
El 12 de diciembre de 1947 falleció Margarito Rebollar, nacido en Cacanicua Grande, Guerrero, de 60 años, criador, mexicano, casado, hijo de José María Rebollar y Juana Vazquez, de una enfermedad desconocida, en el Puerto de Allende, Guerrero, y enterrado en el Campo mortuorio de Villa Madero, sin asistencia médica.