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domingo, 13 de marzo de 2022

La familia Cervantes


Enrique Cervantes fue un músico de Coyuca de Catalán, padre de Héctor Cervantes, saxofonista y violinista, padre a su vez de varios músicos, con una estatua en Coyuca, como reconocimiento; pero no es el origen de la familia de músicos.
El inicio, hasta el momento, es el matrimonio de Alvino Cervantes con Quirina Hernández, el 19 de mayo de 1870. La pareja bautizó el 24 de enero de 1875 a Ma. Belen hija legítima de Marcial Lagunas y de Quirina Avila, de Panzira. Un año después, el 18 de noviembre de 1876 nació en las Tinajas, José Clemente hijo de Alvino Cervantes y de Quirina Hernández.
El 5 de diciembre de 1894, en la iglesia parroquial, se casó Clemente Cervantes, de 17 años, con Concepción Tavira, de 16 años. La joven pareja tenía como padres a don Albino Cervantes, difunto, y Quirina Hernández, en ése momento viva, y por el otro lado a Porfirio Tavira, difunto, y a Juana Salgado, también viva. Aún no sabemos cuando la pareja concibió a Enrique Cervantes, pero el 4 de enero de 1923, lo acompañaron en su boda con Omega Borja. Enrique tenía 25 años de edad, fue soltero hasta ese día, era artesano, originario y vecino de Coyuca; ya en ése momento don Clemente era finado, pero su mamá, doña Concepción Tavira continuaba viva. La novia,Omega Borja, tenía 28 años, era célibe, “sin profesión”, originaria y vecina de la misma ciudad, hija natural de Juan Pérez, ya finado y de Francisca Borja, también finada.
El novio presentó como testigos a Rosendo Medrano, músico, y a Maximino Covarrubias, salador, ella a Custorio Domingo y Tomás Vargas, mayores de edad, empleados y sin generales con la pareja. Hemos expuesto que la familia Medrano, dedicados a la platería y la música, fueron reconocidos en Coyuca, y uno de sus miembros fue amigo del joven Enrique.
El 18 de septiembre de 1929 fue bautizado en la parroquia de Santa Lucía, un niño que había nacido el 7 de agosto de 1926, a quien se puso por nombre Héctor, hijo de Gerarda García, fueron sus padrinos: Raúl Sánchez y Melania Castrejón.
En 1930 la familia vivía en la casa de Pedro Rodríguez, empleado de 22 años, viviendo en unión libre con Domitila Espíndola, soltera, de 19 años, con su hermana Jesús Espíndola de 17 años, su hija la niña Leonor de un año; con ellos vivía Enrique Cervantes 33 años músico, soltero, en unión libre con Gerarda García de 31 y su hijo Héctor Cervantes, de 3 años, el futuro violinista.
La vida del profesor Héctor Cervantes espera un biógrafo.

Abraham, Abraham junior, Néstor Medrano y Rosendo Medrano.


En 1911 Néstor Medrano, casado, músico de Coyuca de Catalán, compareció el 4 de junio para declarar que a las 11 horas había fallecido de fiebre el señor Felipe González, destacado músico, dejando viuda a Juana López, con cuatro hijos; se enterró en Patambo. Don Néstor fue ahijado de Jesús Bañuelos, pero también hermano de un músico e hijo de un filarmónico; se trata de una familia musical muy reconocida en su momento, pues en algunos de sus actos civiles firman testigos de lo más granado de la sociedad de la pequeña ciudad a orillas del Balsas, como los Brugada, don Víctor y doña Belén así como varios músicos a los que les seguiremos la pista. Lo lamentable es que es una familia “desconocida”, para mí cuando menos, los Medrano.
La raíz de esta familia es don Abraham Medrano unido familiarmente dos veces, la primera con doña Refugio Torres, con quien procreó a José Néstor en 1888, y que le permitió formalizar el compadrazgo con don Jesús Bañuelos de Pungarabato. Su primera compañera murió el 18 de octubre de 1893, a los 25 años y lo “dejó libre”.
La segunda vez contrajo matrimonio con Mónica Nájera, el 4 de mayo de 1894; entonces dijo tener 28 años, ser músico, hijo “legítimo” de Bacilia Tavira, y de Mercedes Medrano; a su matrimonio concurrieron como testigos de ambos lados: Abundio Espinoza y Nicolás León, mayores de edad, músicos, el primero soltero, y el segundo casado, y por la pretensa a Ascención Salgado y Bacilio Cobarruvias, mayores de edad, músicos, el primero casado y el segundo soltero y de esta ciudad.
Lamentablemente no vivió mucho don Abraham, pues el 19 de diciembre de 1905, murió en su casa a la edad de 32 años, casado, “filarmónico”, como declaró su hermano J. Jesús Medrano de 22 años, soltero y artesano. La platería y su comercio fue otra de las actividades de la familia, pues varios de sus miembros van a aparecer como plateros, comerciantes, o artesanos en los registros, y varios de sus testigos también lo son.
Jesús se casó el 9 de febrero de 1907 con la señora Elena Pineda, dijo tener 35 años, ser “empleado”, hijo de Mercedes Medrano “y de la señora Bacilia Tavira” que vive, esta confusión en los géneros de las personas es común para nosotros, donde nombres como Isabel, Mercedes, no son usuales en los varones y otros como Efrén o Jesús, no lo son para las mujeres. Doña Basilia fue bautizada el 25 de julio de 1846, como hija de de Justo Tavira y Ma. "Encelma" León; fueron sus padrinos Emidio Galindres y su hermana Rafaela Galindrez. El 10 de marzo de 1883 fue madrina junto con su hijo, Abraham Medrano, de José Víctor, hijo legítimo de Petronilo Tirado y de Josefa Tavira, nacido en Jaripo, municipio de Coyuca.
En diciembre de ése mismo año (1907) Néstor Medrano se presentó para casarse con Abigail Arellano, dijo tener 20 años, ser soltero, platero, originario y vecino de la ciudad hijo de don Abraham Medrano, que vivía entonces y de la difunta Refugio Torres, la pretensa tenía 18 años, era célibe, originaria de Ajuchitlán, hija de Francisco Arellano y de la señora María Isabel Flores que vivían en ésa villa. La señorita Arellano quedó “depositada” hasta su matrimonio, que me parece no fue consensuado con los padres, y se depositó en la casa de don Vicente Barba y Casillas, casado, comerciante originario de Jolostotitlán, en los Altos de Jalisco. La boda civil se realizó el 12 de enero de 1908. Los testigos Conrado García y Marcelino Chávez, eran plateros, en tanto Gregorio Pérez y Pedro S. Gómez, eran comerciante y empleado. Lamentablemente la dicha no duró mucho. Al año siguiente, el 16 de febrero de 1909, fallecía a los 18 años Abigail.
En octubre de 1910 le tocó “tomar estado” como se referían al matrimonio a Abraham Medrano junior, con la señorita Odilia Borja, el primero dijo ser soltero, tener 20 años de edad, ser originario y vecino de la ciudad, tener por ocupación ser “platero”, e hijo de Abraham Medrano, que vivía. La segunda tenía 18 años, célibe, hija de José M. Borja y de Julia Castillo, personajes importantes en la ciudad y por ello los testigos son de cierto nivel económico, primero los testigos, fueron Manuel Beltrán Lasso y Zenón S. Gómez, por el contrayente, y del otro lado Jesús Montes de Oca y Trinidad Bustos, todos mayores de edad, solteros, comerciantes y residentes en la pequeña ciudad del Balsas; pero además firmaron el acta: Sara Arellano, Elodia B de Bailón, Vicente Pérez, Ma. B. Brugada, Domitila Salgado, Ernestina Pichardo, Antonia Muñoz, S. M. Olea, Vicente R. Brugada, F. Bailón, Manuel Beltrán, V. Barba y Casillas, Ángel G. Huerta y Ciro R. Albarrán. Es evidente que estos artesanos y comerciantes del metal precioso que se extraía de las minas de la Sierra Madre del Sur, tenían reconocimiento social para emparentar con los Arellano, una familia que tuvo profesionistas, empleados y ocupantes de cargos municipales y que, como músicos, no se dedicaron a la música de “arrastre”, sino en las orquestas y las bandas de viento.
Un par de meses después Jesús Medrano, casado, artesano, de 38 años de edad se presenta para decir que el 6 de diciembre murió de neumonía su hermano Abraham Medrano, senior, de 44 años de edad, casado, artesano y deja viuda a la señora Muñoz. Fue sepultado en el campo mortuorio de la ciudad y entre los testigos estuvo Maximiliano Ramírez, soltero, mayor de edad y originario de Lagos. Me parece importante resaltar que había un pequeño grupo de personas de los Altos entre estas clases medias locales del Balsas medio.
Los Medrano tenían una relación con Zirandaranguio, tal vez porque tenían parientes ahí, el 22 de marzo de 1912, Néstor Medrano bautizó a J. Ángel, hijo “natural” de Zeferina Medrano, con una Úrsula N., con quien no estaba casado. Fue hasta el 2 de julio de 1920 que contrajo matrimonio con la señorita Caritina García, el dijo tener 22 años, ser viudo, comerciante, originario y vecino de la ciudad; fueron testigos por el novio Zenón S. Gómez y Antonin Jaramillo, mayores de edad, solteros, artesanos, originarios y vecinos de esta ciudad; la segunda presentó a Rosendo Portillo y Emilio Velasco, mayores de edad, casados, artesanos, originarios y vecinos de “nuestra ciudad”.
Don Abraham Medrano junior, había estado casado en segundas nupcias, pero enviudó y se casó el 7 de agosto de 1918. El juez se presentó en una casa de la 4a manzana, marcada con el numero 12, para verificar el matrimonio con la señorita Marciana Muñoz. El primero de 27 años de edad, viudo, originario y vecino de esta población en la segunda manzana, platero e hijo legítimo del finado Abraham Medrano y María Refugio Ochoa, y la segunda de 21 años de edad, con la profesión de su sexo, originaria y vecina de la 3a manzana, hija legítima de los señores Severiano Muñoz y María Dolores Arellano de Muñoz. Fueron testigos Donato S Gómez, Vicente Gómez, José García Reyes y Enrique Cervantes, mayores de edad, solteros todos, artesanos, originarios y vecinos de Coyuca.
El 17 de mayo de 1931, Rosendo Medrano, de 32 años de edad, soltero, platero, originario y vecino de esta ciudad fue a declarar que ése día a las 2 de la tarde había fallecido de fiebre Tifoidea, en su domicilio la niña Victoria Muñoz, de 17 años de edad, soltera, originaria de Huetamo en el Estado de Michoacán y vecina de este lugar. Hija natural del finado Néstor Medrano (su hermano) y de Luisa Muñoz que vive; fue atendida por médico sin título. El cadáver fue inhumado en fosa común del campo mortuorio de esta ciudad.
Es evidente que aunque algunos miembros de esta familia de plateros y músicos fueron falleciendo, otros los relevarían; sin embargo, es arduo el trabajo para rastrearlos conforme nos acercamos al presente, porque la fuente digital no está actualizada. Si usted es miembro de esta familia y conoce algunos datos, tiene fotografías o quiere darnos a conocer alguna información, no dude en escribirme.

José Rentería

 

José Rentería fue comerciante, empleado, profesor y filarmónico originario de Carácuaro, Michoacán, pero casado con Victoria Portillo, de Coyuca de Catalán, con quien tuvo 13 hijos de los cuales, dos murieron en la infancia.
Los padres de don José fueron Rafael Rentería y de Ma. Juana Liera, aunque oriundos de Carácuaro, vivieron en los ranchos de los alrededores; en 1896 nació en el rancho de Los Limones su hijo José Gumersindo del Refugio, como fue registrado el 20 de enero. Aunque también tuvo por nombre José, no se trata de nuestro músico, pues era 16 años mayor.
La media naranja de don José fue Victoria Portillo, quien nació el 4 de mayo de 1910, hija de Rosendo Portillo, vecino de esta ciudad, casado, artesano, y de su esposa Felipa Montes.
Don Rafael Rentería murió el 21 de agosto de 1905, en el rancho del Catano, de derrame de bilis, tenía 45 años de edad, célibe, jornalero, habiendo sido hijo de Juan Rentería y de Andrea Jacobo; según declaró su esposa, Juana Liera.
El hermano José Gumersindo murió el E de enero de 1921, sin asistencia médica y de heridas causadas por arma de fuego. Tenía 27 años de edad, era viudo, y se ocupaba como talabartero.
A los 16 años Victoria y su hermano Guillermo fueron padrinos de José Néstor, hijo natural de Rita Dueñas, el 25 de abril de 1926.
En 1930 vivían el la Calle Nacional de Coyuca, número 8: Rosendo Portillo de 53 años, comerciante, casado con Felipa Montes de Oca, de 50 años, sus hijas: Ofelia de 20, Victoria de 18, con Alejandro León, de 20 y Rosa Flores de 25. En tanto que el la segunda Calle de Francisco y Madero, marcada con el número 196, José Rentería Liera, de 24 años, entonces soltero, comerciante, con su madre Juana Liera de 55 años viuda, y su hermana Dolores Rentería, de 39 años, soltera.
No hemos encontrado aún el acta de matrimonio, sin embargo: el 22 de octubre de 1937, en Coyuca, compareció el ciudadano profesor José Rentería Liera originario de Carácuaro, municipio del Distrito de Tacámbaro y vecino de Coyuca de Catalán y presentó para su registro un niño vivo nacido en su casa habitación, el 21 del mes de octubre del corriente año, que nació en 13 lugar, a quien pone por nombre y apellido José Salvador Rentería y de la señora Victoria P. de Rentería. Los abuelos por línea paterna consignados fueron Rafael Rentería y Juana Liera, el primero ya difunto y la segunda que vive, y por la materna los señores Rosendo Portillo y Felipa Montes de Oca que entonces vivían.
Lamentablemente el niño sólo vivió unas horas, pues el 23 de octubre murió de bronquitis, según lo participó el certificado médico que fue presentado y firmado por el doctor Manuel B. Navarro.
No sería el primero, dos años después, el día 1 de julio de 1939, don José Rentería, de 29 años, casado, filarmónico, se presentó para dar a conocer la muerte de Teresa, su hija, de bronquitis.
La pareja Rentería y Portillo seguirían procreando. El 17 de octubre de 1947 comparece don Rosendo Portillo para registrar a Guillermo Rentería Portillo.
No hemos encontrado todavía documentos que den origen y cierren esta pequeña biografía.